Butoh
El Butoh (o "Danza de la Oscuridad") surgió en el Japón de la posguerra como una vanguardia fundada por Tatsumi Hijikata y Kazuo Ohno. Nació como una búsqueda de la identidad japonesa profunda, centrada en el "cuerpo en crisis". A diferencia de las danzas convencionales, el Butoh explora la belleza de lo grotesco, la metamorfosis y temas universales como el dolor y la vejez.
Su filosofía propone el "cuerpo vacío", un estado donde el intérprete se despoja del ego para ser "danzado" por fuerzas internas. Visualmente, se caracteriza por el uso de pintura blanca, movimientos lentos o espasmódicos y una introspección ritual que transforma el cuerpo en resistencia.
ha evolucionado como una herramienta de reflexión social y memoria colectiva. Un hito fundamental fue la llegada del maestro Ko Murobushi en 2009, cuyas visitas y laboratorios sembraron una profunda semilla de investigación, permitiendo que esta danza dialogara con la resiliencia y la realidad del conflicto en el país.
En Bogotá, este proceso ha contado con el impulso de artistas y gestores como Brenda Polo, discípula de Murobushi. Su labor integra la danza con la investigación académica y el trabajo comunitario, demostrando cómo el "cuerpo Butoh" funciona como un vehículo para sanar y dar voz a la memoria del territorio en diálogo con la antropología y la neurociencia.
Butoh en Colombia
"El bailarin de esta danza revela su cuerpo por medio de la contrariedad de una crisis profunda; con un equilibrio inquietante, las posturas nos incomodan por sus gestos agudos que tocan el umbral del dolor del alma humana"
Brenda Polo
Desco No Cido
"Danzar con un cuerpo lleno de espectros y contradicciones es la potencia oscura de la memoria"








Efecto Mariposa
"Porque cada crisis incuba su propia metamorfosis"
El Inquietante Abismo del Yo
"Nos concentramos en contemplar la complejidad de factores del ecosistema interior, para luego incidir y transformar la realidad personal"




